"Nafaqheh" el Apoyo Financiero y su Filosofía

"Nafaqheh" el Apoyo
Financiero y su Filosofía

Desde la perspectiva del Islam proveer los gastos de la familia así como los gastos de la esposa son responsabilidad del hombre. El hombre tiene la obligación de cubrir todos los gastos de su esposa, aunque ella sea más acaudalada que él. La obligatoriedad del nafaqheh o apoyo financiero es uno de los mandatos definitivos del Islam. Este es un derecho de la mujer. Si el hombre no lo paga esta deuda queda como una responsabilidad para él, y cuando la mujer lo pida deberá cumplirla. En caso de que no la pague el juez legal islámico puede otorgar el divorcio a la mujer (si lo solicita).

El Imâm Muhammad Bâqir (P) dijo:

"Aquél que tenga esposa pero no la provea de alimento y vestido, el imâm (líder religioso) tiene la obligación de divorciarlos".[76]

Ishâq Ibn 'Ammâr dice:

"Pregunté al Imâm As-Sâdiq (P): "¿Qué obligaciones tiene el hombre hacia la mujer?" Dijo: "Deberá proveer sus alimentos y vestido, y perdonarle sus equivocaciones".[77]

El "apoyo financiero" consiste en cubrir todas las necesidades de la familia considerando las posibilidades comunes de la época, lugar y condición de ésta, que mencionamos aquí:

  1. Alimento, fruta y demás necesidades dentro de lo común
  2. Vestido para el verano e invierno, según las necesidades y condición de la familia.
  3. Alfombras y camas.
  4. Utensilios de cocina.
  5. Aparatos para calentar y refrescar la casa.
  6. Casa propia o alquilada que se encuentre en el rango de la familia y les proporcione seguridad.
  7. Gastos para la higiene personal y curación.
  8. Artículos para limpiar y demás necesidades de la vida.

Una crítica

El asunto del apoyo financiero ha sido criticado y han dicho: "En esta norma legal la mujer ha sido humillada y considerada una sirvienta que ingiere alimentos y viste ropas a cambio de los esfuerzos diarios que realiza durante el día y la noche así como por los trabajos difíciles de la casa".

Respuesta

En respuesta debemos decir que la crítica mencionada mana de la enemistad y falta de información de quien critica esta norma. Desde la perspectiva del Islam los quehaceres de la casa no son obligación de la mujer, inclusive atender, cuidar y amamantar a los hijos. Ella puede no realizar trabajo alguno en casa y pedir que le contraten una sirvienta. Puede pedir una remuneración ante la realización de los quehaceres en casa, cuidado y amamantamiento de los hijos. Mientras que al hombre se le ha otorgado la obligación de aportar el apoyo financiero.

Poniendo atención en este asunto ¿como puede decirse que la mujer ha sido humillada y considerada una sirvienta vasalla?

Hay que aclarar, que a pesar de que la mujer trabaja y administra los asuntos de la casa no es una obligación dentro de las leyes islámicas, pero por amor y afecto a la familia, y desde el punto de vista moral es considerado una necesidad que en las narraciones ha sido mencionada como "husnul tab'at" (tener un buen comportamiento hacia el esposo). Una mujer ama de casa que está interesada en la permanencia y afecto dentro de la familia, en el cuidado de los hijos, en la mejor administración de los asuntos del hogar se esfuerza en la medida de sus posibilidades con todo gusto y deseo, y no a la fuerza o como obligación. Tal y como fueron las esposas del Profeta (BP) su hija Fátima Zahra' (P) y las esposas de los Inmaculados Imâmes (P) y hombres honorables religiosos.

Pregunta

A pesar de que la mujer y el hombre se necesitan mutuamente para satisfacer sus instintos sexuales, para criar y educar a los hijos ¿por qué todos los gastos de la familia, inclusive los gastos personales de la mujer recaen sobre el hombre? ¿Por qué sólo el hombre debe trabajar y la mujer comer, vestir, dormir y no realizar los trabajos del hogar? ¿Acaso esto no es una opresión para el hombre? ¿Por qué la economía de la mujer depende del hombre para que se vea obligada a obedecerlo y aguantar sus opresiones y severidades? ¿Acaso no es mejor que tanto la mujer como el hombre trabajen y entre los dos cubran los gastos de la vida?

Respuesta

En respuesta a esta pregunta se señalan algunos puntos importantes:

1. La naturaleza puso a disposición de la mujer deberes difíciles que se ve obligada a realizarlas, tales como el embarazo, parto, amamantar, atender, cuidar y educar a los hijos. Para cumplir con estos deberes necesita de descanso y tranquilidad que trabajando fuera de la casa no es muy compatible.

2. La mujer durante unos días en el transcurso del mes menstrua y durante estos necesita descansar.

3. Los quehaceres de la casa, la atención y educación de los niños desde el punto de vista religioso y de la ley islámica no son deberes de la mujer, pero normalmente y según las costumbres no puede dejar de realizarlos ya que son considerados como necesidades de la vida familiar, los cuales producen un gran efecto en la belleza del hogar y para alentar al hombre.

4. La mujer es un ser delicado, suave y bello. Y esta misma delicadeza y belleza es el medio más importante para atraer y ser querida por su esposo. En caso de que fuera del hogar realice trabajos difíciles y que la agoten, éstos dañan su delicadeza y belleza, disminuyendo su atracción y estima por parte de su esposo. Esto no conviene ni a ella ni a su esposo. Suponiendo que las mujeres trabajen igual que los hombres para proveer los gastos de la vida, se presentará una rivalidad con los hombres en la elección del oficio y en ocasiones se verán obligadas a aceptar trabajos difíciles, tales como: jornalero en las minas, en las industrias siderúrgicas, en las fábricas de acero y maquinarias, industrias petroquímicas, de cemento, petroleras, ferroviaria, en caminos y puentes, construcción, o conductor de camiones y trabajos nocturnos agotadores.

Según lo ya mencionado se deduce que las mujeres no deberían tener la obligación de trabajar y suministrar las necesidades básicas de la vida como lo hacen los hombres. Por ello el Islam hizo obligatorio para el hombre cubrir estos gastos para que la mujer con descanso y tranquilidad pueda cumplir con las obligaciones que por naturaleza es responsable. Deberá procurar atender y educar a los hijos, proteger su alegría y belleza, cuidar del lugar que ocupa en el corazón de su esposo y hacer del hogar un lugar de amor y tranquilidad.

En este caso el hombre con completa tranquilidad y con amor hacia su esposa e hijos, con entusiasmo hacia la vida, se preocupa y esfuerza más, y abastece las necesidades de la familia, y con gusto entrega a su esposa sus ganancias.

Por lo tanto el Islam objetivamente y respetando las verdaderas conveniencias de la mujer del hombre y de los hijos, así como para fortalecer los fundamentos del matrimonio, hizo obligatorio para el hombre cubrir los gastos de la familia, y sin razón no apoyó a uno y al otro se lo impuso.

Lo conveniente para la pareja es que el nafaghah o apoyo financiero sea responsabilidad del hombre, y la mujer dependa del hombre en este caso. El hombre, puesto que quiere a la mujer y se preocupa por ella asume sus gastos. Visto desde esta perspectiva no sólo no le molesta sino que lo hace con todo gusto. La dependencia financiara de la mujer no le ocasiona pérdidas, ni tampoco convierte a esta en una súbdita, sino que esto ayuda al fortalecimiento de los fundamentos del matrimonio. Generalmente en la vida familiar los ingresos del hombre pertenecen a la familia, éstos son utilizados para suministrar las necesidades y en ningún momento se considera la independencia financiera de la mujer.

Para finalizar, recordamos que el propósito del Islam en la obligatoriedad de la ley religiosa del "apoyo financiero" para el hombre, no fue hacer de la mujer una individua sin trabajo, destituida y consumidora, y que fuera de la casa no acepte responsabilidades ni obligaciones. Sino que el Islam quiso que la mujer no se viese obligada a trabajar y suministrar los gastos de la vida. Pero puede, tomando en cuenta su capacidad, gusto y posibilidades y con el acuerdo con su esposo, elegir un trabajo apropiado y realizar sus obligaciones, y en esta forma obtener un ingreso. Claro está su sueldo y ganancia pertenece sólo a ella y no está obligada a gastarlo en la familia.

La mujer benevolente gasta sus ingresos en la familia, al igual que el hombre, para tomar parte en la administración y mejora del nivel de vida que tienen, y en esta forma incrementar la felicidad y amabilidad entre la familia.

 

[76]- Wasâ’il Ash-Shî'ah, t.21, p.509.
[77]- Wasâ’il Ash-Shî'ah, t.21, p.510.