El rango que ocupa la mujer en Islam

El rango que ocupa la mujer en Islam

La mujer en el Islam ocupa el mismo rango elevado de "ser humano" puesto que entre la mujer y el hombre no existe ninguna diferencia en este aspecto. El ser humano fue presentado por el Sagrado Corán como el "Jalifatul.lah" o sea el Califa de Dios, y fue hecho objeto de honorabilidad:

﴿ وَ لَقَدْ كَرَّمْنا بَنِي آدَمَ وَ حَمَلْناهُمْ فِي الْبَرِّ وَ الْبَحْرِ وَ رَزَقْناهُمْ مِنَ الطَّيِّباتِ وَ فَضَّلْناهُمْ عَلى كَثِيرٍ مِمَّنْ خَلَقْنا تَفْضِيلاً ﴾

«Hemos honrado a los hijos de Adán. Los hemos llevado por tierra y por mar, les hemos proveído de cosas buenas y los hemos preferido marcadamente a muchas otras criaturas». (Sagrado Corán 17:70)

El ser humano llegó a ocupar un rango tan elevado que los ángeles se prosternaron ante él:

﴿ فَإِذا سَوَّيْتُهُ وَ نَفَخْتُ فِيهِ مِنْ رُوحِي فَقَعُوا لَهُ ساجِدِينَ ﴾

«…y, cuando lo haya formado armoniosamente e infundido en él de Mi Espíritu, caed prosternados ante él». (15:29)

Sólo por ser un "ser humano". El Sagrado Corán respecto al Profeta Adán (P) dice:

﴿ وَ عَلَّمَ آدَمَ الأَْسْماءَ كُلَّها ثُمَّ عَرَضَهُمْ عَلَى الْمَلائِكَةِ فَقالَ أَنْبِئُونِي بِأَسْماءِ هؤُلاءِ إِنْ كُنْتُمْ صادِقِينَ * قالُوا سُبْحانَكَ لا عِلْمَ لَنا إِلاَّ ما عَلَّمْتَنا إِنَّكَ أَنْتَ الْعَلِيمُ الْحَكِيمُ * قالَ يا آدَمُ أَنْبِئْهُمْ بِأَسْمائِهِمْ فَلَمَّا أَنْبَأَهُمْ بِأَسْمائِهِمْ قالَ أَ لَمْ أَقُلْ لَكُمْ إِنِّي أَعْلَمُ غَيْبَ السَّماواتِ وَ الأَْرْضِ وَ أَعْلَمُ ما تُبْدُونَ وَ ما كُنْتُمْ تَكْتُمُونَ ﴾

«Enseñó a Adán los nombres de todos los seres y presentó éstos a los ángeles diciendo: «Informadme de los nombres de éstos, si es verdad lo que decís».* Dijeron: «¡Gloria a Ti! No sabemos más que lo que Tú nos has enseñado. Tú eres, ciertamente, el Omnisciente, el Sabio».* Dijo: «¡Adán! ¡Infórmales de sus nombres!» Cuando les informó de sus nombres, dijo: «¿No os he dicho que conozco lo oculto de los cielos y de la tierra y que sé lo que mostráis y lo que ocultáis?». (2:31-34)

Si el Profeta Adán (P) pudo entender los nombres y responder las preguntas que le fueron hechas, fue como resultado de su creación especial de "ser humano". En esta creación no existe diferencia entre el hombre y la mujer. En forma general, cualquier elogio y alabanza que esté registrado en el Sagrado Corán y las narraciones respecto al ser humano, tanto la mujer como el hombre son iguales en este caso.

En el Sagrado Corán no existe aleya que censure a la mujer por ser mujer. Por lo tanto la mujer y el hombre, desde la perspectiva del Islam y del Sagrado Corán, son dos seres humanos que no tienen ninguna diferencia en cuanto a valores y poseen responsabilidades en común para dirigir la sociedad. A continuación mencionamos algunas de éstas:

Primera: La mujer y el hombre de igual manera son el origen de la aparición, reproducción y supervivencia de la raza humana.

El Sagrado Corán dice:

﴿يا أَيُّهَا النَّاسُ إِنَّا خَلَقْناكُمْ مِنْ ذَكَرٍ وَ أُنْثى وَ جَعَلْناكُمْ شُعُوباً وَ قَبائِلَ لِتَعارَفُوا إِنَّ أَكْرَمَكُمْ عِنْدَ اللَّهِ أَتْقاكُمْ إِنَّ اللَّهَ عَلِيمٌ خَبِيرٌ ﴾

«¡Hombres! Os hemos creado de un varón y de una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Dios, el más noble de entre vosotros es el que más Le teme. Dios es omnisciente, está bien informado». (49:13)

También dice:

﴿يا أَيُّهَا النَّاسُ اتَّقُوا رَبَّكُمُ الَّذِي خَلَقَكُمْ مِنْ نَفْسٍ واحِدَةٍ وَ خَلَقَ مِنْها زَوْجَها وَ بَثَّ مِنْهُما رِجالاً كَثِيراً وَ نِساءً وَ اتَّقُوا اللَّهَ الَّذِي تَسائَلُونَ بِهِ وَ الأَْرْحامَ إِنَّ اللَّهَ كانَ عَلَيْكُمْ رَقِيباً ﴾

«¡Hombres! ¡Temed a vuestro Señor, Que os ha creado de una sola persona, de la que ha creado a su cónyuge, y de los que ha diseminado un gran número de hombres y de mujeres! ¡Temed a Dios, en Cuyo nombre os pedís cosas, y respetad la consanguinidad! Dios siempre os observa». (4:1)

En las aleyas anteriores la mujer y el hombre han sido presentados como dos pilares importantes de la sociedad y la atención a la abstinencia del pecado, ha sido presentada como el parámetro de superioridad de cada uno ya sea mujer u hombre.

Segunda: El Sagrado Corán considera que la fe en Dios, la limpieza y purificación del alma de cualquier maldad, el respeto a la abstinencia y la realización de buenos actos es el único medio para alcanzar la felicidad. En este asunto no hizo diferencia entre mujer y hombre, sino que a los dos los consideró aptos para prosperar, obtener la perfección espiritual y poder acercarse a Dios.

Dios Todopoderoso en su Sagrado Libro dice:

﴿ مَنْ عَمِلَ صالِحاً مِنْ ذَكَرٍ أَوْ أُنْثى وَ هُوَ مُؤْمِنٌ فَلَنُحْيِيَنَّهُ حَياةً طَيِّبَةً وَ لَنَجْزِيَنَّهُمْ أَجْرَهُمْ بِأَحْسَنِ ما كانُوا يَعْمَلُونَ ﴾

«Al creyente (varón o hembra) que obre bien, le haremos, ciertamente, que viva una vida buena y le retribuiremos, sí, con arreglo a sus mejores obras». (16:97)

Y también dice:

﴿ فَاسْتَجابَ لَهُمْ رَبُّهُمْ أَنِّي لا أُضِيعُ عَمَلَ عامِلٍ مِنْكُمْ مِنْ ذَكَرٍ أَوْ أُنْثى بَعْضُكُمْ مِنْ بَعْضٍ ﴾

«Su Señor escuchó su plegaria: «No dejaré que se pierda obra de ninguno de vosotros (lo mismo si es varón que si es hembra) todos habéis salido los unos de los otros». (3:195)

El Sagrado Corán ha elogiado en la misma forma a las mujeres y a los hombres buenos y merecedores de este elogio, y dice:

﴿ إِنَّ الْمُسْلِمِينَ وَ الْمُسْلِماتِ وَ الْمُؤْمِنِينَ وَ الْمُؤْمِناتِ وَ الْقانِتِينَ وَ الْقانِتاتِ وَ الصَّادِقِينَ وَ الصَّادِقاتِ وَ الصَّابِرِينَ وَ الصَّابِراتِ وَ الْخاشِعِينَ وَ الْخاشِعاتِ وَ الْمُتَصَدِّقِينَ وَ الْمُتَصَدِّقاتِ وَ الصَّائِمِينَ وَ الصَّائِماتِ وَ الْحافِظِينَ فُرُوجَهُمْ وَ الْحافِظاتِ وَ الذَّاكِرِينَ اللَّهَ كَثِيراً وَ الذَّاكِراتِ أَعَدَّ اللَّهُ لَهُمْ مَغْفِرَةً وَ أَجْراً عَظِيماً ﴾

«Dios ha preparado perdón y magnífica recompensa para los musulmanes y las musulmanas, los creyentes y las creyentes, los devotos y las devotas, los sinceros y las sinceras, los pacientes y las pacientes, los humildes y las humildes, los que y las que dan limosna, los que y las que ayunan, los castos y las castas, los que y las que recuerdan mucho a Dios». (33:35)

El Sagrado Corán presenta y elogia a las mujeres meritorias de la historia al igual que a los hombres. Como ejemplo mencionamos lo que dice de la Virgen María:

﴿ فَتَقَبَّلَها رَبُّها بِقَبُولٍ حَسَنٍ وَ أَنْبَتَها نَباتاً حَسَناً وَ كَفَّلَها زَكَرِيَّا كُلَّما دَخَلَ عَلَيْها زَكَرِيَّا الْمِحْرابَ وَجَدَ عِنْدَها رِزْقاً قالَ يا مَرْيَمُ أَنَّى لَكِ هذا قالَتْ هُوَ مِنْ عِنْدِ اللَّهِ إِنَّ اللَّهَ يَرْزُقُ مَنْ يَشاءُ بِغَيْرِ حِسابٍ ﴾

«Entonces su Señor la acogió favorablemente, la hizo crecer bien y la confió a Zacarías. Siempre que Zacarías entraba en el Templo para verla, encontraba sustento junto a ella. Decía: «María!, ¿de dónde te viene eso?» Decía ella: «De Dios. Dios provee sin medida a quien Él quiere». (3:38)

Así también dice:

﴿ وَ إِذْ قالَتِ الْمَلائِكَةُ يا مَرْيَمُ إِنَّ اللَّهَ اصْطَفاكِ وَ طَهَّرَكِ وَ اصْطَفاكِ عَلى نِساءِ الْعالَمِينَ ﴾

«Y cuando los ángeles dijeron: «¡María! Dios te ha escogido y purificado. Te ha escogido entre todas las mujeres del universo». (3:42)

Y Dios, Altísimo sea, respecto a Asiah, esposa del Faraón, dice:

﴿ وَ ضَرَبَ اللَّهُ مَثَلاً لِلَّذِينَ آمَنُوا امْرَأَتَ فِرْعَوْنَ إِذْ قالَتْ رَبِّ ابْنِ لِي عِنْدَكَ بَيْتاً فِي الْجَنَّةِ وَ نَجِّنِي مِنْ فِرْعَوْنَ وَ عَمَلِهِ وَ نَجِّنِي مِنَ الْقَوْمِ الظَّالِمِينَ ﴾

«Y Dios pone como ejemplo para los creyentes a la mujer de Faraón. Cuando dijo: «¡Señor! ¡Constrúyeme, junto a Ti, una casa en el Jardín y sálvame de Faraón y de sus obras! ¡Sálvame del pueblo impío!». (66:11)

Fátima Zahra (P), la honorable hija del Mensajero del Islam (BP), es también una de estas mujeres distinguidas, es por eso que la aleya de "At-Tathîr" fue revelada en honor a ella, su esposo, su padre e hijos. Dios, Altísimo sea, dice:

﴿ إِنَّما يُرِيدُ اللَّهُ لِيُذْهِبَ عَنْكُمُ الرِّجْسَ أَهْلَ الْبَيْتِ وَ يُطَهِّرَكُمْ تَطْهِيراً ﴾

«Dios sólo quiere libraros de la mancha, gente de la casa, y purificaros por completo». (33:33)

El Mensajero del Islam (BP) respecto a estas mujeres dijo:

"Las damas mas exaltadas del Paraíso son cuatro: Marîam hija de Imrân, Fátima hija de Muhammad, Jadiÿa hija de Juwaîlid y Asîah hija de Mazâhim.[1]

Tal y como puede observarse, el Sagrado Corán no considera que el ser mujer sea un obstáculo para el desarrollo, éxito, grandeza y adquisición de las virtudes humanas, sino que las considera al igual que a los hombres, merecedoras de estas virtudes.

Claro esta, en el Sagrado Corán algunas mujeres fueron reprochadas tales como la esposa del Profeta Noé (P), la esposa del Profeta Lot (P) y la esposa del incrédulo Abu Lahab.[2] Así también algunos hombres fueron reprochados como resultado de su mal comportamiento, entre los cuales nombramos al Faraón, Nemrod y Abu Lahab.

Tercero: El Islam considera a la mujer y al hombre dos pilares de la sociedad, los cuales juegan un papel acorde en la aparición, formación, dirección y se benefician de ésta.

La mujer y el hombre son parte de la sociedad. Ellos se favorecen de los buenos resultados de una sociedad saludable y se perjudican de los malos efectos de una sociedad corrupta. Por lo tanto las obligaciones de la correcta dirección y reforma de la sociedad se encuentran también dentro de las obligaciones de éstos dos.

Dios Altísimo, en el Sagrado Corán dice:

﴿ وَ الْمُؤْمِنُونَ وَ الْمُؤْمِناتُ بَعْضُهُمْ أَوْلِياءُ بَعْضٍ يَأْمُرُونَ بِالْمَعْرُوفِ وَ يَنْهَوْنَ عَنِ الْمُنْكَرِ وَ يُقِيمُونَ الصَّلاةَ وَ يُؤْتُونَ الزَّكاةَ وَ يُطِيعُونَ اللَّهَ وَ رَسُولَهُ أُولئِكَ سَيَرْحَمُهُمُ اللَّهُ إِنَّ اللَّهَ عَزِيزٌ حَكِيمٌ ﴾

«Pero los creyentes y las creyentes son amigos unos de otros. Ordenan lo que está bien y prohíben lo que está mal. Hacen el azalá, dan el azaque y obedecen a Dios y a Su Enviado. De ésos se apiadará Dios. Dios es Poderoso, Sabio». (9:71)

Es cierto que estar presente en el campo de batalla y luchar contra el enemigo no fue hecho obligatorio para la mujer, pero las demás obligaciones sociales no fueron privadas para ellas, tales como: Encomendar el bien y reprobar lo prohibido, defender la religión y los asuntos sagrados de ésta, hacer propaganda y publicidad del Islam, luchar en contra de la trasgresión y opresión, defender los derechos de los menesterosos y oprimidos, cooperar en los actos beneficiosos, ayudar a los necesitados y pobres, cuidar a los enfermos, discapacitados y ancianos, luchar en contra de la corrupción moral y social, educar correctamente a los niños, enseñar e incrementar el nivel de conocimiento de la gente de la sociedad, fortificar y consolidar el gobierno justo islámico, defender los valores islámicos, ayudar al poder económico de la familia y del país, además de otras decenas de obligaciones en común que han sido puestas a cargo de la mujer y el hombre.

Cuarto: Otras de las obligaciones en común que tienen la mujer y el hombre es obtener conocimiento, descubrir los secretos del mundo y beneficiarse de éstos en la preparación e invención de los medio de confort y bienestar. Los dos son seres humanos y tienen méritos y obligaciones.

El Islam ha hecho gran énfasis en la obtención de la ciencia y la ha presentado como una obligación.

El Imâm As-Sâdiq (P) relata del Mensajero del Islam (BP) que dijo:

"Para todo musulmán es obligatorio adquirir la ciencia. Sabed que Dios ama a los buscadores de la ciencia".[3]

El Imâm Muhammad Al-Bâqir (P) dijo:

"El sabio que utilice su sabiduría, es mejor que setenta mil devotos".[4]

Y podemos hallar centenas de otras narraciones parecidas a éstas que muestran que entre la mujer y el hombre, desde esta perspectiva, no existe ninguna diferencia. Las mujer, como persona musulmana, tienen la obligación de esforzarse en adquirir conocimiento hasta obtener autonomía; en especial esforzarse en la adquisición de la ciencia que directamente es necesaria para ellas, tal y como: medicina, odontología, psicología, farmacéutica, enfermería, obstetricia, laboratorio, enseñanza y educación, administración, contaduría, psiquiatría, biología, química, teología islámica, exégesis, creencias, jurisprudencia, historia, literatura, arte, idiomas, derecho, economía, etc.

Las mujeres componen aproximadamente el cincuenta por ciento de la sociedad y participan en la administración de ésta. Por ello para que las científicas y especialistas en las carreras correspondientes y necesarias puedan ser independientes, deberán ser en número equivalente al de los hombres. La mitad de los hospitales y clínicas, universidades, bachilleratos, primarias, colegios técnicos, laboratorios de medicina y de análisis, escuelas de teología y preparación de difusores, centros de propaganda islámica, deberán ser administradas y dirigidas por mujeres. Así también todos los hospitales de maternidad deberán ser administrados y atendidos únicamente por mujeres, y deberán contar con sabios y especialistas en la misma cantidad que los hombres, que lamentablemente no es así. Las deficiencias y desigualdades mencionadas pueden derivarse de estas dos razones:

Unas de estas son el egoísmo, engreimiento e injusticias de los hombres a lo largo de la historia que han privado a las mujeres los derecho que les pertenecen, privándolas de su autonomía y manteniéndolas dependientes.

Otras; la negligencia, la falta de autoestima, el confort y la opulencia de las mujeres que no conocieron el verdadero sendero para recuperar sus derechos y se descarriaron.

Las mujeres deberán conocer sus obligaciones y funciones verdaderas, y esforzarse en el sendero para llegar a obtener la independencia y autonomía, así como para conseguir los derechos que les pertenecen, y tener cuidado de no desviarse; tal y como sucedió con las mujeres del occidente.

 

[1]- Kashf Al Gummah, t.2, p.76.
[2]- Sura At Tahrîm (66), aleya 10; Sura Al Masad (111).
[3]- Al-Kâfî, t.1, p.30.
[4]- Al-Kâfî,. t.1, p.33.